Estudios comprueban la empatía en los perros

Perros tienen empatía

8 May 2014


Un nuevo estudio sugiere que los perros sólo bostezan cuando nos escuchan bostezar, una evidencia más fuerte de que los caninos son capaces de tener empatía hacia los humanos. Pero el significado de esto no está claro...




¿Simple reflejo? 


Aunque el bostezo contagioso en perros se podría considerar un simple arco reflejo, este comportamiento es más raro de lo que parece: muy pocos animales lo hacen, y sólo los perros atraviesan lo que se llama la barrera de especie:

Además de los canes, el bostezo contagioso se ha observado en babuinos, macacos y chimpancés. 

Tomando en cuenta que los humanos tienden a bostezar en presencia de amigos y conocidos, se piensa que verse contagiado por el bostezo de alguien es un reflejo de sentimientos de empatía.

De la misma manera, se ha demostrado que los perros tienden a bostezar después de observar a personas conocidas hacerlo. Pero no está claro si este comportamiento canino está vinculado a la empatía como lo está con los humanos.

Con ese objetivo, científicos de la Universidad de Porto, en Portugal, reclutaron a 29 canes con, por lo menos, seis meses de estar viviendo con sus dueños, para la aplicación del estudio. 

Para reducir la ansiedad, el experimento fue llevado a cabo en los hogares de los canes y con la presencia de una persona conocida, pero sin contacto visual con los dueños. 

El equipo, liderado por la bióloga de comportamiento animal, Karine Silva, registró los sonidos de los amos al bostezar, además de un bostezo femenino no conocido. Para esto se dispuso de un control de sonido artificial para inducir bostezos naturales en los voluntarios caninos. 

Cada perro escuchó todos los sonidos en dos sesiones, con 7 días de separación entre cada una. Durante estas sesiones, los investigadores midieron el número de bostezos obtenidos de perros en respuesta a los sonidos de conocidos y desconocidos.

Doce de los 29 perros bostezaron durante el experimento. En promedio, los caninos bostezaron cinco veces más seguido cuando escuchaban a conocidos bostezar que cuando escucharon los sonidos artificiales.

"Estos resultados sugieren que los perros tienen la capacidad de tener empatía con humanos", dijo Silva.

Según la investigadora, esto no es sorpresa: desde que el hombre empezó a domesticar perros hace por lo menos 15 mil años, se les ha impuesto tareas y labores con mayor complejidad, desde cazar hasta guiar a los invidentes. 

Esta relación afectiva-laboral pudo haber forzado una empatía transespecie a través de los milenios. 

"Este estudio nos dice algo acerca de los mecanismos subyacentes en el bostezo contagioso de los perros", dijo Evan McLean, estudiante de doctorado en el Centro de Cognición Canina de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte, quien no fue parte del estudio. 

"Como en los humanos, los perros pueden adoptar este comportamiento usando únicamente sus oídos", aclaró.

Aún así, sostiene McLean, el experimento no nos dice mucho sobre la naturaleza de empatía de los perros, pues no aclara si, de alguna forma, son capaces de identificar nuestras emociones como nosotros.

Cual fuere la conclusión, los resultados podrían ayudar a resolver algunos enigmas de la evolución canina en las relaciones humanas, así como los mecanismos que muchos animales usan para adaptarse y convivir con otras especies.

El estudio se publicará en la edición de julio de la revista Animal Cognition.

Escáner para pensamientos caninos

9 May 2014

Las expresiones faciales de tu perro pueden ser un punto de referencia para saber exactamente lo que está pasando por la cabeza del can.



Esto es posible gracias al desarrollo de un escaneo que explora la actividad cerebral del llamado mejor amigo del hombre.



Los investigadores, quienes publicaron el reporte el 2 de mayo en el portal del diario PLoS ONE, especializado en la revisión científica por pares, querían entender la relación entre el perro y el hombre desde la propia perspectiva perruna. 

"Cuando vimos las primeras imágenes cerebrales, era algo sin precedentes" dijo el líder del estudio, Gregory Berns, en un video difundido en PLoS ONE. Berns es el director del Centro Neurológico de la Universidad Emory.

La pregunta surge: ¿Qué tan parecida es la estructura mental del perro con la del humano?

Levantando la pata


Berns supo que podía entrenar a un perro para monitorearlo mediante resonancia magnética (MRI) cuando oyó hablar de un can de la marina que había sido parte del equipo de asalto SEAL que mató a Osama Bin Laden.

dogs brains scannedA raíz de esto, él y sus colegas enseñaron a dos perros a quedarse quietos para que el registro del MRI fuera funcional.


En el experimento, los perros fueron entrenados para responder a señales de mano: al señalar con el dedohacia abajo, el perro recibía una salchicha, pero cuando las manos se señalaban una a la otra, el can recibía la señal de "no hay salchicha". 

En la señal con el alimento, se activaba la región caudal del cerebro en los perros, una región que en los humanos está asociada con la recompensa. Esta misma área del cerebro no se activaba con la señal que no premiaba con comida. 

"Hasta donde sé, nadie había capturado antes imágenes del cerebro de un perro que no fuera sedado. El espécimen estaba totalmente despierto" aclaró Berns en el reporte (vídeo del experimento).

Según Berns, estos resultados podrían ayudar a comprender lo que los perros piensan a un nivel activo del cerebro, además de cambiar la cognición social hacia otras especies.

Pero, ¿a qué se debe que el perro tenga mecanismos de comportamiento similares a los del hombre? 

Quién pasea a quién


En algún punto entre 15 mil y 30 mil años atrás, probablemente en el Medio Oeste, un largo proceso dedomesticación empezó para alterar el código genético del lobo.

Eventualmente, este proceso nos heredó a los animales que hoy amamos y llamamos perros.

Ahora, existen varias teorías sobre el cómo esta domesticación del perro empezó. Pero lo que está claro es que hubieron ciertos lobos que eran menos temerosos a los humanos. 

Con el tiempo, estos lobos empezaron a incorporarse a los asentamientos del hombre.

Si se toma en cuenta la naturaleza depredadora de las dos especies, se sostiene que perros y humanos cazaban cooperativamente. O tal vez, en una explicación de adaptación evolutiva, fueron los lobos los que aprendieron a evadir la caza para dedicarse a la carroña de las sobras de tribus. 

Así, estos perros que convivían con el hombre sustituyeron, gradualmente, su atmósfera salvaje y primigenia en la que vivían. Ya no se tenía que cazar para comer y sobrevivir: los humanos hacían el trabajo.

Por eso, probablemente no sea un accidente que la relación entre perros y sus dueños sea un reflejo de la codependencia entre padres e hijos, psicológicamente hablando. 

Hablar del parecido del perro con su dueño, además de otras características de empatía y emociones, no es algo que se podría considerar un fenómeno extraño. 

Karine Silva, bióloga de comportamiento animal en la Universidad de Porto, Portugal, realizó un experimento en donde se comprobaba una empatía real por parte de los perros hacia sus dueños. 

"Desde que el hombre empezó a domesticar perros hace por lo menos 15 mil años, se les ha impuestotareas y labores con mayor complejidad, desde cazar hasta guiar a los invidentes" sostiene Silva.

Cual fuese el caso, es indudable que los perros, sin pertenecer a la familia de los simios, son animales que guardan un gran parentesco, a nivel psicológico, con las personas, tal vez como resultado de la evolución y adaptación.

La "hormona del amor" no es sólo humana

18 Jun 2014


La oxitocina, un químico comúnmente denominado la "hormona del amor" debido a que juega un papel importante en la neuroanatomía de la intimidad y los patrones sexuales, podría fortalecer el vínculo entre el hombre y su mejor amigo, de acuerdo con científicos japoneses.



En los humanos, la oxitocina es liberada naturalmente por la glándula pituitaria durante momentos específicos como al acurrucarse, durante los orgasmos, el parto o la lactancia. El investigador Toshikazu Hasegawa, de la Universidad de Tokio, y sus colegas administraron un spray nasal con oxitocina a un grupo de perros y observaron cómo se volvían más afectivos con sus dueños.


Durante el estudio, se analizó la interacción entre 16 mascotas y sus amos media hora antes y después de administrar el spray nasal. Se separó a los perros de los humanos, a quienes se les instruyó ignorar a los canes para mejor observar los resultados del experimento. 

La mitad de los perros recibieron una dosis de oxitocina mientras que la otra mitad, que constituía un grupo de control, recibió una solución salina. Aquellos que recibieron oxitocina demostraron un comportamiento más afectivo que antes, pasando más tiempo sentados cerca de sus dueños y mirándolos fíjamente a los ojos, un comportamiento que la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA) reconoce como una señal de búsqueda de atención.

El estudio apoya a las investigaciones previas que sugieren que la oxitocina podría explicar la relación única entre los perros y sus dueños. Si bien la hormona normalmente se asocia a la conexión entre amantes y madres e hijos, el nuevo hallazgo indica que también podría jugar un papel importante en las relaciones sociales entre diferentes especies. 

Los resultados del estudio han sido publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Estudio sobre la relación de una persona con su perro


5 Oct 2014



Un grupo de investigadores, del Hospital General de Massachusetts, hicieron una comparación entre la relación padre-hijo y perro-humano.


De acuerdo a los científicos, las mascotas tienen un lugar muy importante en la vida de sus dueños y existe evidencia de estudios previos que interactuar con estas puede ser benéfico en el bienestar emocional, físico y social del ser humano.

Para el estudio los investigadores reclutaron a mujeres con hijos entre 2 y 10 años de edad que tuvieran un perro que haya estado en la familia por al menos dos años, buscando analizar los sentimientos de la madre hacia el perro y como estos sentimientos influían como se sentía con respecto al hijo.

Durante el experimento, mostraron a las participantes fotografías del su hijo y el perro, después de un niño desconocido y un perro mientras tomaban imágenes de resonancia magnética funcional de sus cerebros. Las imagines revelaron similitudes y diferencias en la manera en que ciertas regiones del cerebro reaccionaban a las imágenes.

Las áreas relacionadas con funciones importantes como emociones, gratificación, asociación,procesamiento visual e interacción social, mostraron un incrementos en la actividad cuando los participantes miraron imágenes de sus hijos o de sus perros.

Sin embargo, la región conocida por su importancia en la formación de lazos, el área tegmental ventral, se activó solo en respuesta a su propio hijo. Pero, el área del giro fusiforme, responsable del reconocimiento facial mostró mayo respuesta al observar fotografías de su perro.

Los resultados, publicados en el diario PLOS ONE, necesitarán ser replicados en una mayor escala, pero son un análisis importante acerca de cómo reacciona el cerebro de los humanos al contacto con su mascota.



Editado: Bio-Gea
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