Un nuevo lenguaje celular para entender las enfermedades


26 Jun 2014

En cualquier sistema de organización social la transmisión oportuna y clara de información entre sus miembros es un elemento clave para lograr un objetivo. De manera análoga este principio sirve para explicar cómo los organismos vivos mantienen su funcionamiento. Desde aquellos unicelulares, como las bacterias, hasta los multicelulares, entre los que se encuentran los humanos.

Aunque se sabe que todas las células de nuestro cuerpo tienen la capacidad de liberar mensajes generalmente en forma de péptidos y proteínas, este tipo de comunicación (denominada autocrina o paracrina) tiene un alcance limitado. Por mucho tiempo se ha considerado que los únicos elementos “comunicadores” de largas distancias son las neuronas, las glándulas endócrinas y las células del sistema inmunológico.

Sin embargo, la confirmación en los últimos años de que la mayoría de las células en los mamíferos liberan vesículas al medio extra celular está modificando esta concepción. Todo indica que éstas constituyen un sistema de comunicación entre diferentes tipos celulares y por eso han llamado la atención de la comunidad científica.

Desde hace varias décadas se observó que las células de los mamíferos en cultivo liberan estructuras esferoides llamadas vesículas que están formadas por una membrana lipídica. Originalmente se pensó que ésta era la forma en que una célula eliminaba sus desechos. Tras la caracterización de vesículas aisladas de una variedad de tipos celulares como: mastocitos, células endoteliales, células epiteliales, reticulocitos o linfocitos, ha sido posible determinar que el contenido de las vesículas dista mucho de ser “basura celular”.

Las vesículas acarrean moléculas específicas de ácidos nucleicos como: RNA mensajero, micro-RNA y RNA no codificante. Además, las vesículas extracelulares tienen proteínas de las células que las liberan, con lo cual puede rastrearse su origen y utilizarlas como biomarcadores.

Si bien todavía falta mucho por entender sobre la biología de este sistema de comunicación, las implicaciones para combatir ciertas enfermedades son importantes. Por ejemplo, varios grupos de investigación están trabajando endiseñar vesículas que sean reconocidas solamente por células cancerígenas. La intención es llevar información de manera específica para inducir la eliminación del tumor sin dañar otras células del cuerpo.

El laboratorio de Biología Vascular de la escuela de medicina de Harvard, dirigido por la doctora Elena Aikawa se ha enfocado a estudiar la participación de vesículas extracelulares en enfermedades del corazón.

Por un lado, estamos evaluando si las vesículas liberadas por células intersticiales de la válvula contienen la maquinaria necesaria para promover la calcificación de la válvula aórtica, en un proceso similar a la formación del hueso durante el desarrollo.

Por otra parte, estudiamos si la transferencia de información genética a través de las vesículas puede promover la activación patológica de las células de la válvula que inicia la mineralización de la válvula. Por medio del entendimiento de este tipo de lenguaje esperamos diseñar estrategias terapéuticas que impidan el deterioro de la función cardiaca asociada a la calcificación del sistema cardiovascular.

Eduardo Martínez Martínez, es Doctor en Ciencias Biomédicas por la Universidad Nacional Autónoma de México y actualmente es investigador postdoctoral en la escuela de Medicina de Harvard.


Fuente: Investigación y desarrollo
Compartir en Google Plus

    Comentario Blogger
    Comentario Facebook

0 comentarios:

Publicar un comentario