¿Es el gluten el gran agente etiopatogenico de enfermedad en el siglo XXI?

2014

Ismael San Mauro Martín1,2, Elena Garicano Vilar1 , Luis Collado Yurrutia2 y María José Ciudad Cabañas2

Introducción 


El gluten, es una glucoproteína compuesta a su vez por dos glucoproteínas, la gliadina y la glutenina. Esta presente en algunos cereales de consumo habitual como el trigo, la cebada, el centeno y posiblemente la avena, y en otros cereales de consumo menos frecuente como la espelta (también llamada trigo salvaje) o el triticale (híbrido de trigo y centeno)1 . La North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (NASPGHAN), también incluye en su lista, los siguientes granos o derivados: bulgur, cuscús, durum, trigo emmer, harina, farro, harina de Graham, trigo Kamut, Matzá, Panko, seitán, sémola, escanda, udon, germen de trigo y almidón de trigo2 . 

Además de estar presente principalmente en el pan tradicional y derivados de cereales, el gluten se usa en la industria alimentaria por sus propiedades tecnológicas. En este contexto, se obtiene principalmente a partir de harina de trigo y es utilizado como aditivo para dar viscosidad, espesor o volumen a una gran cantidad de productos alimenticios3 . 

Los cereales constituyen la base de la alimentación humana4 . Hace 10.000 años, la revolución agraria trajo consigo el cultivo de pastos antiguos. A medida que se iba extendiendo su consumo desde el Oriente Medio, hacia el Oeste a través de Europa, los síntomas concordantes con la enfermedad celiaca (EC) comenzaron a ser descritos5 . Pero no fue hasta 1952 cuando WK Dick, un pediatra holandés, describió cómo, en la Segunda Guerra Mundial, durante la escasez de trigo los niños con EC mejoraron su sintomatología. Desde entonces quedó aceptada la relación causal de la enfermedad con la dieta, y por ello se desarrolló la dieta libre de gluten (GFD, por sus siglas en inglés)5 .

Mientras que menos del 2 % de la población (anteriormente se hablaba de un 1%6,7,8) es diagnosticada con EC o alergia al trigo, más del 6% puede sufrir de sensibilidad al gluten no celiaca (SGNC)5 . La incidencia de trastornos relacionados con el gluten está aumentando, incluyendo la EC y patologías cuya etiología no se asociaba tradicionalmente con el gluten. Además, afloran cada vez más, en los medios de información a los que tiene acceso la población general, recomendaciones para diversas enfermedades y resultados de mejoras clínicas con una GFD, convirtiéndose dicha dieta en una solución para las mismas, sin ningún tipo de control ni supervisión. De hecho, las principales compañías de investigación de mercado y las autoridades del sector, como la Asociación Nacional de Restaurantes (NRA, por su siglas en inglés) y/o la Federación Culinaria Americana (ACF, por sus siglas en inglés), llamaron “libre de gluten” a una de las tendencias principales de alimentos para el año 2011,9. De acuerdo con las estimaciones del U.S News and World Report, aproximadamente del 15 al 25% de los consumidores refieren buscar productos sin gluten en el mercado10. Aunque la GFD es la recomendación para estos trastornos descritos, como la EC o la alergia al trigo, muchas personas creen que una GFD es más saludable que la dieta que llevasen hasta ahora, lo que es preocupante. Sin embargo esta afirmación tiene, a día de hoy, una pobre base científica5.



Objetivos


Revisar la literatura científica sobre la patogenia de diferentes enfermedades y la posible relación de éstas con la ingesta de gluten, en pacientes no celiacos, no sensibles al gluten y sin alergia al trigo. Métodos: Búsqueda bibliográfica en las principales bases de datos científicas. 


Resultados


Se obtuvo información/resultados de las siguientes enfermedades: ataxia por gluten, esclerosis múltiple, trastorno del espectro autista, esquizofrenia, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, trastornos depresivos, cefaleas, síndrome del intestino irritable, fibromialgia, dermatitis herpetiforme y epilepsia, en los que se hacía referencia a una determinación de antigliadina, o bien a la aplicación de un tratamiento con/sin gluten y se evaluaba la eficacia de la intervención.


Conclusiones



La ingesta de gluten parece estar relacionada con algunas enfermedades, excluyendo la EC, la SGNC y la alergia a trigo. En algunas de ellas, reflejadas en este trabajo, el beneficio de la GFD como tratamiento complementario ha sido confirmado con ensayos semi-clínicos y cohortes, ya sea como factor etiopatogenico, o como agente de mejora de la sintomatología clínica. Revisada la literatura se intuye una posible efecto positivo de ciertos grupos de pacientes diagnosticados con enfermedades neuronales, y sin antecedentes de celiaquía o sensibilidad, podrían beneficiarse de la GFD. Esta posible evidencia, sugiere la necesidad de futuras líneas de investigación que podrían dar resultados muy esperanzadores. Para la gran mayoría de enfermedades aún es pronto, aunque consideramos que es necesario realizar estos estudios, ya que la gran inmensidad de resultados, poco consistentes y de poca evidencia científica que hemos observado en bases de datos no científicas, está ocasionando que la población general esté orientándose hacia la elección de productos sin gluten, como un patrón de dieta más saludable, sin que nosotros hayamos podido encontrar esta asociación en la presente revisión.



Fuente: Drschaer-institute
Editado: Bio-Gea
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