Almacenamiento de información; Aprendizaje y memoria



16 Dic 2014


El almacenamiento de la información adquirida mediante el aprendizaje y la recuperación de ésta –todo lo cual se lleva a cabo en el sistema nervioso central– integra lo que recibe el nombre de memoria. Así pues, tanto el aprendizaje como la memoria están estrechamente relacionados y uno no puede darse sin la otra.

El aprendizaje es la adquisición de la información; la memoria el almacenamiento y recuperación de la misma. ¿Qué sucede entre uno y la otra? Un proceso llamado consolidación de esta última, que consiste en el paso de una memoria de corto plazo, que es cuando obtenemos la información, a una de largo plazo, que ocurre al afianzarse.

“Se debe tomar en cuenta que no todas las cosas que aprendemos, o a las que estamos expuestos en la vida, las consolidamos; muchas de ellas las perdemos, las dejamos ir”, explicó Federico Bermúdez Rattoni, investigador del Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la UNAM.

La idea de que la memoria reside exclusivamente en una parte del cerebro viene de una vieja corriente filosófica conocida como localizacionismo, según la cual las distintas funciones cerebrales se ubican en sitios precisos de ese órgano.

“Lo que hemos visto es que dentro del cerebro hay unos circuitos que están más involucrados en un determinado tipo de memoria y otros que lo están en otro. Es decir, diversos conjuntos de circuitos, de los cuales cada uno conforma un determinado tipo de memoria, interactúan para formar la totalidad de ésta”, abundó.

El caso HM


Hace años, en Estados Unidos se registró el caso conocido como HM, en referencia al paciente Henry Molaison, quien perdió la capacidad de consolidar la memoria; a partir de su análisis y estudio se percataron que un área importante del cerebro, el lóbulo temporal, está involucrada justamente en ese proceso.

Una vez que le quitaron bilateralmente el hipocampo (se sitúa en la parte interna del lóbulo temporal), además de otras áreas de la corteza cerebral, H M ya no pudo consolidar la memoria.

“Se acordaba perfectamente de todo lo que había ocurrido antes de la operación (a qué escuela había asistido o quién era el presidente de su país), pero ya no era capaz de obtener nueva información y retenerla. Podía mantener la adquisición de información por breves periodos; sin embargo, después de una o dos horas la olvidaba por completo”, explicó.

De aquí se llegó a la conclusión de que el hipocampo y, en general, todo el lóbulo temporal, se relacionan con la consolidación, pero no con el almacenamiento de la memoria. Este último proceso se distribuye en las otras áreas de la corteza cerebral que, en el caso de H M, no habían sido dañadas por la operación.

“Se puede afirmar, entonces, que si bien hay circuitos distribuidos en el cerebro, que son muy relevantes para la adquisición y el mantenimiento de la información, asimismo existen áreas como el hipocampo y el lóbulo temporal, que están más involucradas en la consolidación”.

Tipos


La memoria de corto plazo está conformada por lo que aprendemos y podemos ejecutar inmediatamente, y a través del proceso de consolidación se puede formar la de largo plazo.

Por lo que se refiere a los tipos de ésta, se encuentran las declarativas o explícitas, y las no declarativas o implícitas. Las primeras son aquellas que verbalizamos y que nos permiten decir dónde vivimos, cuál es nuestro número telefónico, con quién nos reunimos ayer. 

Las segundas son las que no verbalizamos, pero sí ejecutamos porque forman parte del repertorio de nuestra memoria motora; nos permiten responder ante ciertas situaciones sin haber pasado por un proceso de declaración de la memoria, esto es, caminar, subir unas escaleras o andar en bicicleta.

“Los problemas que tuvo H M con la consolidación de la información tenían que ver exclusivamente con las declarativas. Si él aprendía algo manual o de memoria motora, no tenía ningún problema y lo hacía”, relató el universitario.

Durante el envejecimiento se presentan, entre otros, problemas vasculares y metabólicos que actúan en detrimento de todos los órganos y, en particular, del cerebro.

“Aunado a esto, mis colaboradores y yo hemos encontrado en un modelo animal de laboratorio que la acumulación de las proteínas beta-amiloide y tau en el cerebro ocasiona una disminución de las fibras que liberan los neurotransmisores conocidos como catecolaminas, uno de los cuales, la dopamina, está muy ligado al proceso de cognición, por lo que los individuos empiezan a perder la memoria, es decir, a padecer la enfermedad de Alzheimer”, finalizó el investigador universitario.


Federico Bermúdez Rattoni
Federico Bermudez Rattoni

Estudios

Médico Cirujano. Facultad de Medicina. UNAM.
Licenciatura en Psicología. Facultad de Psicología. UNAM. 
Maestría en Ciencias (Especialidad en Psicofarmacología). Department of Psychology. Rensselaer Polytechnic Institute. 
Doctorado en Psicofisiología. Universidad de California, Los Angeles. 
Postdoctorado Instituto de Neuropsiquiatría. Universidad de California, Los Angeles.
 

Profesor visitante, Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria. Universidad de California, Irvine. 
Profesor visitante, Edificio Interdisciplinario de Ciencias de la Vida (ILSB). Universidad de Texas A&M. College Station, TX. 

Carrera científica 
El Dr. Bermúdez-Rattoni ha desarrollado una importante línea de investigación en la cual ha estudiado los mecanismos moleculares de plasticidad neuronal y la memoria, convirtiéndolo quizás en el más importante investigador en neurobiología de la memoria en México.
Los resultados de estas investigaciones de más de 35 años de intenso trabajo le han dado prestigio y reconocimiento en la comunidad científica internacional lo cual se ve reflejado por las publicaciones logradas en revistas de muy alto impacto como las ya mencionadas. Asimismo, el Dr. Bermúdez-Rattoni ha sido invitado a escribir artículos de revisión sobre su trabajo en diversas revistas entre las que destacan Nature Reviews Neuroscience, PNAS, Celular Molecular Neurobiology. Como corolario de lo anterior varios de sus trabajos han sido escogidos para portadas de revistas, como la portada del volumen especial «Acetylcholine: Cognitive and Brain Functions» de la revista Neurobiology of Learning and Memory, y recientemente Learning & Memory, Nov. 2012.

Durante su carrera el Dr. Bermúdez-Rattoni ha publicado más de 140 trabajos, de los cuales 107 están publicados en revistas indizadas, 14 capítulos en libros de circulación internacional, 8 nacionales, 11 de divulgación científica y 4 libros de circulación internacional. El número de citas a sus trabajos se ha incrementando substancialmente, pues en los últimos 5 años el número de citas a los trabajos del Dr. Bermúdez-Rattoni aumentaron en más de 1600, de las 2000 que había acumulado en el año 2008, por lo que el total acumulado es de más de 3700 citas con un índice H de 32. Dos de sus trabajos han sido seleccionados por el grupo “Faculty-1000”, y ha recibido numerosos comentarios y citas en extenso a sus trabajos desarrollados durante varios años. Cabe señalar que ha sido clasificado con el nombramiento más alto tanto en el Sistema Nacional de Investigadores (Nivel III), como en los estímulos a la productividad que otorga la UNAM (PRIDE D) desde que inició el programa. Ha sido invitado a impartir numerosas conferencias magistrales alrededor del mundo y ha organizado diversos simposios y cursos internacionales de su especialidad. En 1998 fue invitado como “Roger B. Loucks Lecturer” por la Universidad de Washington en Seattle, e impartió la “Catedra Magistral: Neurobiología de la Memoria” para la apertura de los cursos del año 2004 invitado por parte del senado y Rector de la Universidad de Puerto Rico. Además ha sido invitado como key-note speaker en varios congresos a nivel internacional. Asimismo, ha sido distinguido con varios premios, además de los ya señalados, destacan la beca de la Fundación John Simon Guggenheim, en la ciudad de Nueva York en 1989, Visiting Fellow por el Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California, Irvine en 2007 y por su importante contribución a la investigación científica recibió en año de 1998 el Premio Universidad Nacional en Ciencias Naturales. Asimismo, el Dr. Bermúdez-Rattoni obtuvo el premio a la investigación médica “J. Rosenkranz” del Instituto Syntex en 1993, por su trabajo pionero sobre la regulación que ejerce el sistema nervioso en el sistema inmune, mediante condicionamientos de respuestas inmunes.


Premios y distinciones

Becario del John Simon Guggenheim, NY, USA (1989-1990)

Ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2013, Área Físico-Matemáticas y Naturales otorgado por la SEP (2013)

Profesor Visitante del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California, Irvine (1990)

Miembro visitante del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California, Irvine (2006, 2007)

Premio Syntex a la Investigación Médica (1993)

Jefe del Departamento de Neurociencias (1993-2005)

Premio Universidad Nacional en Ciencias Naturales (1998)

Distinción de la Fundación Miguel Alemán (1987 y 2010)


Editado: Bio-Gea
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