Mexicana fue quien descubrió la taurina

11 Dic 2014


Muchos escucharon por primera vez la palabra “taurina” en la publicidad de alguna bebida energetizante como Red Bull, Power up o Monster energy que contienen esta sustancia como ingrediente, que tiene pequeños efectos para aumentar la eficiencia en el uso de energía de las células, pero lo que hace que los consumidores de bebidas energetizantes brinquen sin cansancio, es la cafeína que tienen esas bebidas.

La científica mexicana Herminia Pasantes, del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, fue la primera en hallar que esa molécula está presente de manera natural en la retina y el cerebro humano, sin necesidad de consumirla en alguna bebida. Descubrió que su función principal es regular la cantidad de agua dentro de las células cerebrales y así evitar inflamaciones que ponen en peligro la vida.

La doctora Pasantes fue una de las primeras científicas del mundo en estudiar qué moléculas se ponían en acción cuando un cerebro comenzaba a acumular agua por un golpe o una enfermedad, es decir, cuando se formaba dentro del cráneo un edema.

Graduada de la carrera de biología, la doctora Pasantes cuenta que comenzó a interesarse en la química del cerebro por casualidad pues una vez, en la UNAM, salió a contestar un teléfono que compartían varios laboratorios y así conoció al doctor Guillermo Massieu, quien era uno de los primeros en estudiar neuroquímica en México y la invitó a sumarse a su equipo.

El primer gran tema que le interesó fue la química detrás de un edema cerebral. Éste es un problema importante porque la inflamación del cerebro, provocada por golpes o enfermedad, puede causar muerte neuronal o muerte del individuo.

“Hay que recordar que el cerebro humano está contenido por el cráneo rígido y no se puede expandir o dilatar de manera indefinida porque choca contra las paredes del cráneo. Cuando esto llega a ocurrir hay ruptura de las venas y arterias que rodean al cerebro y como consecuencia ocurre falta de oxígeno y nutrientes para las neuronas. Después hay muerte neuronal y disfunción de la zona en donde ocurrió esa falla”, cuenta Pasantes Morales, quien es miembro del Seminario Permanente Las Ciencias y las Tecnologías en México en el siglo XXI.

“Cuando hay un golpe muy fuerte en la cabeza, el edema cerebral se forma muy rápido y empieza a presionar los núcleos respiratorio y cardíaco del tallo cerebral. La persona puede morir por edema cerebral rápido, por eso lo primero que hay que hacer es contrarrestarlo. Mi trabajo es entender los mecanismos que hacen que las células se hinchen y cómo deshincharlas con intervenciones farmacológicas o espontáneamente, lo cual ocurre también”, indica la experta.

Después de estudiar su licenciatura y maestría en México, Herminia Pasantes viajó a Francia donde hizo su doctorado en la Universidad de Estrasburgo. Ahí fue la primera en identificar que en la retina del ojo humano y en el cerebro se hallaban grandes cantidades de una molécula que ya se había encontrado en los músculos de muchos animales marinos y en la carne de algunos animales que son consumidos en la dieta humana. Se trataba de la taurina.

A lo largo de 30 años, la doctora Pasantes se dedicó a estudiar con mucha constancia a la taurina y sus funciones químicas. Por eso afirma que no es necesario consumirla en refrescos ya que está presente en alimentos que consumimos, como la carne y los frijoles.

“Una función clara es que esa molécula ayuda a regular el control del agua dentro de las células cerebrales y esto importa porque, según la cantidad de agua que haya, es mayor o menor la concentración de las moléculas que sirven como señales entre células nerviosas. Si hay mucha agua se van a diluir, si hay poca agua se van a concentrar. Esta función del control del agua, ha sido mi principal aportación a la investigación en el campo.

“Otra función que recientemente se ha identificado a la taurina es que sí interviene en un mejor funcionamiento de las células para obtener energía. Aparentemente los de Red Bull no lo sabían detalladamente pero tuvieron la visión de que una bebida con esta sustancia mejoraba un poco la función energética. Hoy hay estudios que señalan que en esas bebidas la cafeína produce los mayores efectos y que algo tiene que ver la taurina, pero poco”, agrega.

Cerebro y células madre


Actualmente se habla mucho del posible uso de células madre para restaurar zonas del cerebro muertas o dañadas. Éste es un reto gigante para las neurociencias pero la doctora Pasantes pide ser prudentes y moderar el optimismo porque no sólo hay que trasplantar neuronas nuevas al cerebro sino interconectarlas.

“Hay que tener mucha precaución con aquellos médicos y clínicas que, sin ética, prometen reparar daños cerebrales con células madre. Todavía estamos en etapas experimentales. Nosotros tenemos un trabajo donde vimos que la taurina aumenta la proliferación de células madre y hace que se formen neuronas. Yo espero que mis alumnos sigan trabajando en esta línea y posiblemente, con el tiempo, va a ser útil el uso de estas células troncales para remplazar células muertas, pero en este momento todavía no es una realidad y hay que recordar que las funciones del cerebro no sólo tienen que ver con la cantidad de neuronas sino con los circuitos y la forma en que están conectadas”, dice la investigadora.


Herminia Pasantes Ordóñez
Estudios y docencia


Herminia Pasantes es bióloga egresada de la Facultad de Ciencias de la UNAM, con una maestría en Bioquímica por la Facultad de Química de la UNAM y un doctorado en Ciencias por la Universidad de Estrasburgo, Francia. Es investigadora del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM con una labor de casi 50 años en investigación y docencia en temas de neurobiología. Actualmente es Investigadora Emérita de la UNAM y del Sistema Nacional de Investigadores.

Sus investigaciones versan sobre los mecanismos moleculares que generan el edema cerebral, tema en el que tiene una vasta obra científica, con amplio reconocimiento nacional e internacional. Conferencista invitada en reuniones internacionales en más de 20 países. A través de sus más de cinco décadas de docencia, ha transmitido sus conocimientos acerca de la función del cerebro a muchas generaciones de biólogos, médicos y psicólogos. Su interés por la divulgación de los conocimientos sobre el cerebro se plasma en artículos, libros y casi un centenar de conferencias.

Su trayectoria la ha hecho merecedora de numerosas distinciones, entre las más importantes el Premio Universidad Nacional en Investigación en Ciencias Naturales, el Premio Nacional de Ciencias y Artes, el Premio Juchimán de Plata de la Universidad de Tabasco y el Premio Nacional de investigación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.


Fuente: Investigación y Desarrollo
Editado: Bio-Gea

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