Aves endémicas de México en peligro

Jun 2015



Un total de 115 especies de aves endémicas mexicanas perdieron parte de su hábitat por el aumento de temperaturas, afirma un estudio (15 de mayo) publicado en la revista Science Advances. 

“Las aves son un reflejo de lo que pasa en otros grupos biológicos. La ventaja de usarlas como modelo es que tenemos datos históricos y actuales, producto de muchos años de recopilación y análisis, que permiten seguir sus cambios”, afirma a SciDev.Net el biólogo Adolfo Navarro, uno de los autores del artículo. 

El estudio se sustentó en dos bases de datos a lo largo de 198 años, entre 1814 y 2012. Una base histórica, perteneciente a colecciones biológicas en México y museos de historia natural del mundo; y otra actual, construida por ornitólogos y aficionados a la observación de aves y disponible en sitios web como “AverAves”, de la Comisión Nacional para para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). 

“El cruce de información nos permitió comparar la composición de las avifaunas en lapsos establecidos y detectar su presencia o ausencia”, dijo a SciDev.Net Enrique Martínez, del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, otro de los autores del artículo. 

Luego, la relación de la distribución de aves y los datos del comportamiento climático en el siglo XX —que en algunas zonas marcó un incremento superior al 1,5°C— demostró que la distribución de las especies se redujo más de lo que aumentó. 

Las pérdidas mayores se registraron en los estados de Sonora, Sinaloa, en el sur del desierto de Chihuaha y el sureste de Chiapas. El análisis se centró en patrones de cambio del conjunto de especies por lo cual no se tiene certeza de cuáles son las especies individuales con más pérdidas o ganancias. 

Paula Enríquez, investigadora del Colegio de la Frontera Sur en Chiapas y especialista en ecología de poblaciones y comunidades de aves, señala a SciDev.Net que aunque la pérdida del hábitat se planeta como el principal aspecto que afecta a la fauna en general, no cree que “un solo factor sea responsable de los cambios en la distribución de las especies”. 

Enríquez también sostiene que una limitante del estudio es que los datos no son verificados en campo, y eso es “necesario e indispensable” para crear estrategias de conservación adecuadas. 

Los autores coinciden en que debe haber una ampliación del sistema de áreas naturales protegidas y mayor conexión entre zonas naturales para maximizar las posibilidades de adaptación de las especies. 

“La naturaleza está cambiando rápidamente y estos cambios son de largo plazo e irreversibles. Por ello, estas acciones son necesarias para dar oportunidad a que los sistemas naturales se adapten a estos cambios”, señala Martínez.

Estudio completo 
Compartir en Google Plus

    Comentario Blogger
    Comentario Facebook

0 comentarios:

Publicar un comentario