Detrás de la propagación del virus del ébola

Jun 2015



A raíz del brote de ébola en África Occidental, se generó un panorama alarmante. Desde agosto de 2014, la Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró que el brote de la enfermedad por virus del ébola en África Occidental pasó a ser un grave problema de salud pública de la región a un asunto mundial. Esto tiene repercusiones políticas, económicas, ambientales y sociales.

Este es un problema grave y complejo, por lo que es indispensable abordar el tema desde varios enfoques, para tener una percepción diferente del hecho. Se habla mucho del ciclo de vida y transmisión del virus de animales a humanos, así como del número de víctimas humanas. Algunos estudios sugieren que la propagación pudo ser a causa de las mismas personas y que los primeros afectados fueron los animales.

La OMS informó que se considera que los murciélagos frugívoros son huéspedes naturales del virus del ébola, mencionando que la distribución geográfica puede coincidir con la de dichos animales, aunque las dos distribuciones coinciden también con muchas otras especies. Pero esta afirmación, responsabilizando a los murciélagos de la propagación del virus podría ser infundada, ya que proviene de evidencia indirecta.

El tráfico ilegal de animales para el consumo humano podría ser una causa más plausible. Daniel Stiles publicó un artículo donde revela que, posiblemente, el brote de ébola llegó a Guinea por contrabando de gorilas y otros animales procedentes de la República Democrática del Congo. En esas regiones se cazan gorilas para el consumo humano a pesar de ser una especie en peligro de extinción, además de ser muy susceptibles al virus.

Otro factor importante que contribuye para propagar este y otros virus es la acción destructiva del hombre sobre los ecosistemas y el medio ambiente.

Jim Robbins publicó un artículo en 2012, donde se refiere a las enfermedades infecciosas emergentes como consecuencia directa del desbalance ocasionado con el daño a los ecosistemas. Robbins señala que esto genera no sólo una crisis de salud pública, sino de economía global. Muchos científicos evalúan el efecto de la situación ambiental sobre las enfermedades y las repercusiones económicas que esto tiene.

Jeffrey D. Sachs, asesor especial del Secretario General de las Naciones Unidas, menciona que las enfermedades infecciosas zoonóticas (provenientes de poblaciones animales), como el virus del ébola, resultan inevitables cuando es el ser humano el que se introduce en nuevos ecosistemas. Son consecuencia de las modificaciones a los hábitats naturales, así como las interacciones entre especies causadas por el cambio climático.


Los factores que pueden ocasionar brotes como la epidemia del ébola pueden ser muchos. Debemos comprender que se trata de una interacción compleja de factores ecológicos, biogeográficos, evolutivos y antropogénicos que perturban el equilibrio natural. Es una señal clara de que debemos invertir en mantener los ecosistemas saludables para disfrutar de los beneficios que estos nos ofrecen, incluyendo por supuesto a la salud humana.

Afortunadamente y gracias a los filtros de protección que se han implementado en los aeropuertos de nuestro país, el Ébola no ha tocado tierras mexicanas. Las autoridades continuarán alertas con respecto a este delicado tema.



Fuente | Ecología UNAM
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