La administración del talento: reto para las instituciones de educación superior


Clara Orizaga1,2, José Luis Ruiz Guzmán1,3, Jessica Mendoza Moheno1,4 y Victor M. Castaño1,5 *



Introducción

El talento es un valor imprescindible en toda organización, contar con el talento adecuado es, sin duda, el inicio del éxito, pues se estará en posibilidades de responder a los retos que se plantean en este siglo XXI en el que su principal característica es la rapidez con la que suceden los cambios. Son muchas las medidas que los países deberán adoptar para mejorar su competitividad y crear oportunidades de crecimiento y desarrollo de forma sustentable. Hace algunos años las organizaciones comerciales competían con el objetivo de ganar participación de mercado o lanzar nuevas líneas de negocio, hoy las cosas han cambiado de manera drástica, competir es una obligación de las empresas de todo tamaño y sector y para hacerlo es necesario el talento.

El mercado mundial se ha transformado y actualmente, uno de los factores básicos de desarrollo en los países avanzados es la innovación, la cual no sólo consiste en la incorporación de tecnología, sino que ha de ir más allá; ayudar a prever las necesidades de los mercados y a detectar los nuevos productos, procesos y servicios de mayor calidad, generando nuevas prestaciones con el menor costo posible, es decir sobrevivir implementando las novedades que el mercado demanda.

Innovar deberá ser la mejor estrategia para tener una buena opción de sobrevivir. Existen empresas que en algún momento han destacado como ejemplos de transformaciones exitosas, sin embargo al poco tiempo fracasan, ya que la innovación no está integrada como práctica en las compañías, ni como apoyo para cambios organizacionales, es decir, no es constante no forma parte de su plan cotidiano. Las oportunidades de crecimiento exigen disponer de una ventaja competitiva, motivada por los conocimientos, la adaptabilidad y la capacidad para comercializar ideas. Por consiguiente, las habilidades basadas en el uso del conocimiento resultan cruciales. De ahí que, el impacto del fenómeno de la globalización sobre la educación, demande un nuevo modelo y cambios estructurales en todos los niveles educativos, y en particular en educación superior, ya que resulta indispensable fomentar en los dicentes, el talento colaborativo y competitivo con una visión transdisciplinaria, a fin de que sean capaces de comprender y gestionar el proceso de articulación interinstitucional entre las universidades, empresas, instancias de gobierno y sociedad. 

Se debe enfatizar la importancia de administrar la innovación a través del talento colaborativo para brindar una ventaja competitiva y una actitud en las organizaciones de afrontar retos para potencialmente generar riqueza y su correspondiente distribución en bienestar de la sociedad. La riqueza, no está concentrada solo en los bienes materiales, sino en el talento para generar nuevos conocimientos y enfrentar el cambio constante; el conocimiento que pueda producir riqueza y obtener ventajas competitivas como lo sugiere Michael Porter (1985) es lo que hará la diferencia en los individuos y en las naciones por lo que las instituciones de educación superior tienen un rol fundamental para hacerlo posible. La disciplina administrativa, como otras disciplinas del ámbito de las ciencias sociales, requiere de sumar nuevas perspectivas de análisis con el fin de iniciar el camino hacia la construcción de nuevas teorías 

Naturaleza del mercado: verdad vs sobrevivir

Para entender y comprender el discurso de las ciencias humanas, es preciso atender el concepto de su estructura que de acuerdo con Jacques Derrida (1989) tiene la edad de la episteme, es decir, al mismo tiempo de la ciencia y de la filosofía occidental. Se considera que el punto de partida (Arjé) y el camino para transitar desde un estado de improductividad a uno de competitividad se encuentra lleno de dificultades (Aporías) y con el fin de lograr la capacidad de sobrevivir y de medrar vía innovación (Kainos) para aprovechar la oportunidades (Kairos) que genera las turbulencias de los mercados globales, esto es el fin (Telos). Para ello es recomendable hacer un alto en el camino (Epojé) para hacer una reflexión inicial a través de la pregunta ¿por qué?, es decir el centro del discurso ¿por qué la urgencia de crear nuevos talentos tanto individual como colectivo?, y si se considera que el ciudadano o instituciones locales y globales sólo tiene interés de sobrevivir ante las turbulencias financieras a que es sometido en el contexto de mercado, o más por la intención de conocer la verdad de su realidad. 

Lo que nos impulsa a fomentar el proceso de cooperación o colaboración, frente al fenómeno de la competitividad, de igual forma ocurre en las disciplinas involucradas en estudiar el sistema de operar el mercado donde por si solas no pueden competir por observar la totalidad de la realidad, sino que, se requiere de la colaboración de otras disciplinas. Dado que las disciplinas se encuentran en crisis, es decir en un proceso de cambio, es donde cobra importancia el pensamiento de Jacques Derrida (2003) , relativo al uso del concepto de la deconstrucción disciplinaria, como un proceso de renovación de los instrumentos de análisis y síntesis del pensamiento crítico de las disciplinas involucradas.

Derivado de lo anterior, la deconstrucción tiene por objeto, crear nuevas interdisciplinas, multidisciplinas o transdisciplinas que permitan crear nuevas simbiosis o prototaxis, al acercarnos o alejarnos de las disciplinas de interés y tener un proceso de retroalimentación o aprendizaje de nuevos sistemas de gestión del talento en instituciones de educación superior, para generar innovación institucional y cambio hacia la colaboración y competitividad en el siglo XXI, donde la preparación de una mente, pensamiento y talento individual o colectivo permitirá hacer frente a las exigencias que marca la naturaleza del mercado, esto, constituye el elemento medular, para sobrevivir o medrar bajo las restricciones que impone la sociedad, la economía, la política, la tecnología, lo jurídico y lo ambiental, y que permitirá potencialmente la generación de riqueza y su correspondiente distribución en bienestar de la sociedad en su conjunto.

Poder del talento: Fayol y Taylor vs. Bateman y Snell.

Para Thomas S. Bateman y Scott A. Snell (2001) el gran reto presente futuro de las organizaciones para lograr una ventaja competitiva, es necesario construir una organización fuerte a través de forjar un futuro positivo, al reconocer que la administración es un mundo de constante de acciones oportunas y compromisos por innovar, lo que obliga a un aprendizaje constante, dado que es un viaje personal que se prolongará a lo largo de la vida.

Dado que el mundo es competitivo, T. S. Bateman y S. A. Snell (2001) , observan que nunca antes el mundo del mercado ha estado tan lleno de retos, es decir, nunca había sido tan imperioso para las organizaciones aprender nuevas habilidades de administración, ni las personas habían tenido tantas oportunidades con tantas recompensas potenciales.

Para sobrevivir a la competencia y prosperar, se deberá pensar y actuar en forma estratégica, a través de cuatro tipos de talentos para optimizar: costos, calidad, velocidad e innovación, en forma tal que proporciones los bienes y servicios que otorgue el mejor valor posible al cliente.

Pero esto es nuestro fin o telos deseable, pero aún estamos con el Arjé o las creencias de administrar actualmente nuestras instituciones con el modelo de la administración científica, la cual se concentró en la opción de utilizar el trabajo de manera más eficiente, cuyo representante de esta corriente de pensamiento es el Ingeniero Frederick Winslow Taylor.

El Ingeniero Henri Fayol, contemporáneo de F. W. Taylor, propuso cuatro funciones de la administración: Planificación, organización, mando y control. Útil, actualmente para administrar las operaciones cotidianas de una institución, pero no suficientes para administrar las instituciones en contexto de mercado con constantes turbulencias que impulsan a la empresa a promover el cambio de rumbo, de acuerdo a John M. Ivancevich y Col. (1997) . 

En función de los antecedentes descritos, se aprecia la dificultad para caminar, es decir nuestra aporía, desde un pensamiento histórico y actualmente vigente, con la visión de las cuatro funciones de la administración: planificación, organización, mando y control, propuesto por F. W. Taylor, pero poco útil para la organización con el fin de sobrevivir en mercados locales y globales en constante turbulencia; con el reto de ir de un estado de improductividad a otro de competitividad, bajo este contexto, la opción de T. S. Bateman y S. A. Snell, es ventajosa, la cual puede adoptarse en un área o en toda la empresa y, bien administrada, representa una combinación de las ventajas de la estabilidad de la organización tradicional con las ventajas de la flexibilidad de la administración por proyectos, examinando tres aspectos de trabajar en un ambiente matricial: claridad, cooperación y control, a fin de lograr equilibrio entre ellas.

Dilema del talento colectivo en Instituciones de Educación Superior

Los verdaderos inconvenientes a los que se enfrentan las instituciones de educación superior no sólo es el contexto presente ni futuro inmediato, sino más bien el problema al que se enfrentarán a mediano y largo plazo frente a las turbulencias del mercado global, a lo cual denominaré el dilema del futuro de crear nuevos talentos para reconocer, observar, aprovechar y gestionar las oportunidades, y generar un proceso sostenible de innovación para construir el futuro.

Las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad de generar ventajas competitivas en la formación de talento colaborativo y competitivo para Administrar la Innovación y el Cambio que demanda el siglo actual, para que los actores nacionales sean verdaderos inductores de innovación para aprovechar las oportunidades del presente y las que surjan en el futuro. 

Es menester el explorar alternativas para la construcción de un puente o medio, a manera de una nueva vía como lo menciona (Morin, 2011) que facilite el tránsito para ir desde un pensamiento sujeto a un contexto histórico que, de acuerdo al avance de la ciencia y la tecnología, requiere de nuevos elementos para responder eficientemente a las necesidades actuales de la administración en la gestión adecuada de las instituciones de educación superior, y transitar hacia la gestión del talento colaborativo y competitivo como eje conductor que permita sobrevivir y medrar elevando el bienestar de la sociedad vía la innovación.

Se enfatiza en la importancia de administrar la innovación a través del talento colaborativo para brindar una ventaja competitiva y una actitud en las organizaciones de afrontar retos para potencialmente generar riqueza y su correspondiente distribución en bienestar de la sociedad. 

La riqueza, no está concentrada solo en los bienes materiales, sino en el talento para generar nuevos conocimientos y enfrentar el cambio constante; el conocimiento que pueda producir riqueza y obtener ventajas competitivas como lo sugiere Michael Porter (1985, pp. 290-291) es lo que hará la diferencia en los individuos y en las naciones por lo que las instituciones de educación superior tienen un rol fundamental para hacerlo posible. La disciplina administrativa, como otras disciplinas del ámbito de las ciencias sociales, requiere de sumar nuevas perspectivas de análisis con el fin de iniciar el camino hacia la construcción de nuevas teorías. 


Desafío de Generar nuevos talentos dirigidos a la innovación para atrapar oportunidades


Los cambios que se manifiestan en la naturaleza, los riesgos de la salud, y la creciente pobreza, son algunos de los escenarios donde la innovación deberá considerarse fundamental para enfrentar dichos problemas. Estos problemas se convierten en los desafíos del siglo actual, que dan marco al análisis de la influencia que tiene el talento colaborativo y competitivo en la innovación, estableciendo la relación con la formación universitaria para dar respuesta al entorno que nos rodea.

En la revisión de las teorías, enfoques, ideas y definiciones relacionadas con el talento humano, gestión, innovación, complejidad, entre otras, se confirmó la necesidad de fomentar en los dicentes de educación superior, las competencias y capacidades que permitan ser creativos, con el fin de generar ideas que tengan impacto en la sociedad y el mercado, es decir, la capacidad de generar innovación.

Conclusiones

Es necesario avanzar y contribuir al reforzamiento de competencias educativas desde la formación de los estudiantes, ya que las organizaciones que cuenten con recursos humanos con talento y capacidad de generar innovación, tendrán mayores posibilidades de generar y mantener una significativa e importante ventaja competitiva con posibilidades de desarrollo social. 

El presente siglo es sin duda, el de la creatividad y la innovación-, en el que se manifiestan nuevas formas de concebir el mundo y a la organización, a través de la identificación de las tendencias que se visualizan en el panorama mundial y sus implicaciones, por lo que las instituciones de educación superior deben considerar el abordaje de este tema y enfrentarlo con mejores herramientas.
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