La danza como un proceso de vida

Angélica Kleen Delgado y Ada Belinda Campos Ledezma


Dentro de un marco filosófico se puede decir que el arte, en general, expresa emociones, ideas, sentimientos, estados de ánimo y formas de pensar. 

Desde el siglo XX, el ámbito educativo cuenta con numerosos estudios científicos que han comprobado que el acercamiento a las artes desde temprana edad cultiva en el ser humano una sensibilidad que lo lleva a desarrollarse de una manera más íntegra, jugando un importante papel en el desarrollo físico y emocional. 

Entre algunos estudios llevados a cabo para determinar el beneficio del contacto con las artes, se pueden mencionar: 

Las teorías de las inteligencias múltiples de Howard Garder, en las que contempla entre sus siete inteligencias a la musical y a la cinestésico-corporal, mencionando que de los dones con los que son dotados algunos individuos, ninguno surge más temprano que el talento musical.

Nina Kraus (2010), de la Universidad Northwester en Estados Unidos, comenta que quien cuenta con un entrenamiento para tocar algún instrumento, logra establecer conexiones neuronales que mejoran la comunicación entre otros.

El proyecto Zero de Harvard cuenta con un programa llamado Artful Thinking (2016), en el que estimulan al estudiante por medio de la observación de obras de arte a mejorar su pensamiento creativo, explorar diversos puntos de vista y buscar conexiones personales que le permitan comprender sus propios procesos de aprendizaje.

Peter Lovatt, director del Laboratorio de Psicología Dancística de la Universidad de Hertfordshire del Reino Unido, afirma que bailar ayuda al cerebro a generar nuevos circuitos neuronales (2013). El baile provee la oportunidad de llevar a cabo tareas distintas que se ejecutan simultáneamente, sin importar el tipo o estilo de danza que se practique.

Científicos de la Universidad de Oxford han encontrado que la capacidad para aprender tareas complicadas como bailar, es proporcional a la cantidad de GABA, un neurotransmisor que regula la actividad eléctrica de las neuronas (VISOS, 2011).

Lawrence Parsons, destacado neurocientífico cognitivo de la Universidad de Sheffield, Reino Unido, plantea que desde una perspectiva neurológica, al igual que en el habla, al bailar se genera una sincronía entre sistemas cerebrales, ya que en ambos casos existe una relación entre percepción sonora y control motriz, por lo que la práctica de la danza es una forma efectiva de ejercitar la mente y el cuerpo de manera simultánea y relacionada (2008).

La preocupación mundial por ofrecer mejores opciones de crecimiento a niños y jóvenes ha logrado que la educación en este siglo haya ampliado sus perspectivas y alcances, al desarrollar propuestas específicamente ligadas al arte. 

La danza, catalizador de sentimientos humanos

Cómo olvidar las palabras del filósofo chino Confucio, quien ya en el siglo VI expresaba: “Muéstrenme cómo baila un pueblo y les diré si su civilización está enferma o sana”. 

La danza es una expresión natural y espontánea del ser humano, presente en todo tiempo y cultura a lo largo de la historia. Sin darnos cuenta, con el simple hecho de movernos, nuestro cuerpo expresa ideas, sensaciones y emociones. Nacemos en movimiento, así que de alguna manera aunque no de forma consciente, todos hemos bailado. 

Cuando una comunidad baila o se introduce en el mundo de las artes, la forma de ver la vida cambia de perspectiva [...]

Es por ello que resulta natural que el hombre haya bailado desde el inicio de su existencia para establecer una relación consigo mismo, con la naturaleza y sus dioses y a través de su pasado y futuro haya utilizado la danza para reafirmarse en su propia comunidad. Como sociedad, la danza de forma particular promueve el trabajo en equipo, la asimilación de valores sociales como la solidaridad, el respeto por la diversidad, la tolerancia, la cooperación y la valoración de la propia identidad. 

La presencia de la danza en la vida de los seres humanos permite establecer nuevos canales de comunicación e interacción, funge como catalizador de emociones y expresiones, cultiva una sensibilidad que conlleva a conocerse a sí mismo, desarrollar y acrecentar valores, vencer retos y contar con criterios más amplios que permiten tener diferentes perspectivas de ver la vida. 

En el libro La Anatomía del Crítico (CARDONA, 1991), se habla de que la educación del movimiento es fundamental en la formación de todo ser humano. Se sugiere que para que la función de la danza se logre cumplir, debe estar presente en la cultura de un país, visualizándose como un compromiso social al desarrollar por medio de la creatividad, capacidades, habilidades, seguridad y el amor a la expresión personal. 

Tomando en cuenta las posturas de importantes líderes en pedagogía como Howard Gardner1, Ken Robinson2 y Richard Gerver3, así como de organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Las instituciones deben tener el compromiso de ofrecer opciones para que los jóvenes tengan la experiencia y oportunidad de contactarse con las artes, no sólo para aquellos que quieren ser profesionales en estas disciplinas. 

Cuando un estudiante explora las posibilidades de movimiento y toma conciencia de esto, logra una mejor conexión con sus sentidos y con su interior, lo que le permite reconocerse y lograr un perfecto vínculo entre su cuerpo, mente y espíritu. La danza, además, propicia un cambio positivo en su conducta, actitud, comportamiento, autoestima y hábitos, generando, por lo tanto, un cambio en su entorno. 

Los beneficios que se derivan de la práctica de la danza son múltiples, y entre ellos se pueden resaltar los siguientes: 

  • Estimula las áreas del cerebro que regulan la memoria, coordinación motriz y los estados de ánimo.
  • Libera endorfinas, dopamina y otros neurotransmisores como la serotonina, relacionados con el placer y el afecto, que favorecen el desarrollo de relaciones sociales y previenen el desencadenamiento de afecciones como la depresión.
  • Refuerza patrones mentales de movimiento y coordinación con cada uno de los movimientos aprendidos.
  • Aumenta la oxigenación cerebral, fortalecimiento del sistema cardiovascular y músculo esquelético.
  • Favorece la concentración, la atención, el desarrollo de proceso cognitivos y reacciones más rápidas, así como la formación de nuevas interconexiones neurales.

Cuando una comunidad baila o se introduce en el mundo de las artes, la forma de ver la vida cambia de perspectiva, es por eso que se sugiere que la educación artística se introduzca desde edades tempranas en todas las culturas. 

John Gruen manifiesta que el arte de la danza, día a día, continúa explorando nuevas posibilidades de movimiento y de expresión emocional, buscando tocar la vida de toda una comunidad: “Solo aquel que puede bailar, es capaz de revelar los maravillosos poderes de comunicación que puede ejercer la danza” (1981). 


1 Psicólogo y pedagogo estadounidense que formuló y desarrolló la teoría de las inteligencias múltiples.

2 Pedagogo inglés experto en creatividad e innovación, asesor en materia educativa a nivel internacional.

3 Líder a nivel mundial en educación, liderazgo y cambio organizativo.

Autores

Directora de Danza en la UNAM.

Angélica Kleen Delgado

Llevó a cabo su formación profesional en la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey (ESMDM). Simultáneamente se graduó de la Licenciatura en Dirección Deportiva, con mención honorífica, en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y, años después, obtuvo por medio del Instituto Nacional de Bellas Artes, la Licenciatura en Educación Artística con especialidad en Danza. En el 2014 finalizó la Maestría en Administración y Dirección de Centros Educativos. 

La Mtra. Kleen tuvo la oportunidad de asesorar y titular a la primera generación de bailarines de ballet clásico del país, así como de llevar a cabo el proyecto de la creación de la Licenciatura para la Docencia en Danza Clásica y el plan de estudios de la Carrera en Danza Clásica “Plan Especial para Varones”. Asimismo, participó en la creación del Ballet de Monterrey. 

Ha fungido como organizadora, jurado, maestra, asesora y conferencista en eventos nacionales e internacionales, así como de consejera de diferentes instancias culturales. Cuenta con publicaciones en libros y revistas especializadas y a lo largo de su trayectoria ha recibido distinciones y premios. 

Por más de 35 años ha realizado planes de estudio para el INBA, desarrollado un sinnúmero de trabajos coreográficos y reposiciones de obras del repertorio tradicional. En el 2006 recibió la invitación para ocupar el puesto de Directora de Educación y Cultura del Municipio de San Pedro Garza García, Nuevo León. En el 2010, al término de su gestión, se reincorporó a la ESMDM y, durante ese mismo año, por conducto de SUPERA A.C. y en coordinación con el Gobierno del Estado de Nuevo León, desarrolló la propuesta para la implementación del Programa “Aprender con Danza”. 

A partir de febrero de 2013, se integra como Directora de Danza en la UNAM y continúa trabajando para el INBA, como Asesora Pedagógica del Área de Danza Clásica en la ESMDM. 


Maestra titular de la Licenciatura en Danza Clásica de la Academia de la Danza Mexicana del INBA.

Ada Belinda Campos Ledezma

Inició sus estudios de danza clásica, demi carácter, danza folklórica y moderna en la ciudad de México a temprana edad, entrenándose en la técnica inglesa de ballet de la Royal Academy of Dance of London y en Modern Stage Theater, con formación en el sistema del Imperial Society of Teachers of Dancing. 

Cursó la Licenciatura en Enseñanza de la Danza con Especialidad en Clásico en la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey (ESMDM) del Instituto Nacional de Bellas Artes. Al graduarse fue invitada a impartir clases como maestra titular de Técnica Clásica en la Licenciatura en Danza Clásica de la ESMDM, en donde formó parte del equipo docente del 2009 al 2012. 

Ha sido docente de la asignatura de Danza Clásica en la Licenciatura en Danza Contemporánea de la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea del INBA, así como coordinadora de enlaces, eventos especiales y asistente de la Dirección General en la misma ENDCC del 2012 al 2013. 

Ha realizado variados montajes coreográficos, incluyendo reposición y adaptación de repertorio tradicional y de creación propia. Asimismo, ha realizado coreografías para producciones del INBA y para la Compañía de Ópera de México. Y se ha desempeñado como bailarina, cantante, actriz, modelo, conductora, locutora y presentadora de eventos culturales. 

Es cofundadora y directora del proyecto web ARTISTELINK, plataforma de trabajo para artistas escénicos. Y actualmente, y desde el 2012, es maestra titular de Danza Clásica en la Licenciatura en Danza Clásica de la Academia de la Danza Mexicana del INBA y colaboradora desde el 2013 con la Coordinación de Difusión Cultural y la Dirección de Danza de la UNAM en diversos proyectos, entre los que destaca su trabajo como Coordinadora General de DÁNSIKA, Detección de Talento y Exploración Creativa.

Bibliografía

BROWN, Steven y Lawrence Parsons, The Neuroscience of Dance, U.S.A, 2008. 

CARDONA, Patricia, La Anatomía del Crítico, México: Librería y Editora, S.C, 1991. 

DARAZS, Arpag y Stephen Jay, Sight and sound teachers’manual, Visual aid to melody and harmony, United States of America: Boosey & Hawkes, Inc., 1965, pp. 110. 

DOF, Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, del 5 de febrero de 1917, México: Diario Oficial de la Federación, Última Reforma DOF 15-10-2012, p. 4. 

DOF, Ley General de Educación, del 13 de julio de 1993, México: Diario Oficial de la Federación. Última Reforma DOF 09-04-2012, p. 1, 2, 4, 7 y 16. 

GARDNER, Howard, Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences, Second paper edition, United States of America: Basic Books, 1993, 467 p., Tenth-anniversary edition, ISBN: 978-0-465-02433-9. 

GERVER, Richard, Crear Hoy la Escuela del Mañana, España: Ediciones SM, 2012, pp. 176, ISBN: 9788467556537. 

GRUEN, John, THE WORLD’S GREAT BALLETS, La Fille Mal Gardée to Davidsbündlertänze, New York: Harry N. Abrams, Inc. Publishers, 1981, pp. 255, ISBN-10: 0810907259. ISBN-13: 978-0810907256. 

HAYDEN, Melissa, Dancer to Dancer: Advice for Today’s Dancer, Garden City, New York: Anchor Press / Doubleday, 1981, pp. 212, ISBN: 0-385-15582-4. 

HIGHWATER, Jamake, Dance Rituals of Experience, New York, U.S.A: A & W Publishers Inc., 1978, 223 p. ISBN: 0-89479-020-X. 

JAQUES, Delors, “Los cuatro pilares de la educación” en La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión internacional sobre la educación para el siglo XXI, Madrid: Santillana/UNESCO, 1996, pp. 91-103. 

KLEEN DELGADO, Angélica, Ada Belinda Campos Ledezma, Claudia Verónica López Lomas y Lissette Vanessa Moya Carpinteyro, Guía Metodológica y Didáctica, DÁNSIKA, D.F.: Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial, UNAM, 2015, pp. 80, ISBN: 978-607-02-7377-3 

KNOPF, Alfred A., Margot Fonteyn: A Dancer's World, New York: Alfred A. Knopf Inc., 1979, pp. 128, ISBN: 0-394-50448-8. 

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L'ECUYER, Catherine, Educar en el Asombro, 15ª Edición, Barcelona: Editorial Plataforma, 2013, pp. 184, Colección Actual. 

LOVATT, Peter, “Dance Psychology. The power of dance across behavior and thinking”, Psychology Review, September, 2013, Vol. 19, núm 1, pp. 18-21. 

BURRELL, Teal. “Circuit train your brain”, New Scientist, Weekly, August 22th, 2015, núm. 3035, pp. 33-37. 

LYNNE HANNA, Judith, To Dance is Human: A theory of nonverbal communication, Austin, Texas: University of Texas Press, 1979, pp. 350, ISBN: 9780226315492. 

PUGH MCCUTCHEN, Brenda, Teaching Dance As Art in Education, U.S.A.: Sheridan Books, 1943, pp. 542, ISBN-13: 978-0-7360-5188-0. 

KLEEN DELGADO, Angélica, “Memoria Histórica de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey: Desarrollo Artístico del Área de Danza Clásica”, Educación y Desarrollo Cultural de Monterrey S.C., Monterrey, N.L., 2014. 

VISOS, Bibliana, “GABA: una sustancia con ritmo”, La voz de la escuela, 2011 [en línea]: <http://mc2coruna.org/docs/voz-escuela-20110323-gaba-ritmo.pdf>. 

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